Una fuga de agua dañó sus trajes de fallera y puso en riesgo el negocio de Ana

onLygal Abogado de Negocio


El asegurado Ana, autónoma
Tiempo de resolución del caso 6 meses
Costes legales cubiertos 6.000€
Dinero recuperado gracias a onLygal 4.800€

Una rotura en la vivienda superior afectó a su taller, pero con el apoyo de onLygal pudo reclamar los daños y seguir adelante

Ana llevaba años dedicándose a la confección de indumentaria tradicional valenciana. Su taller era mucho más que su medio de vida: representaba su dedicación a la artesanía fallera. Cada prenda implicaba horas de trabajo minucioso y el uso de tejidos de alta calidad.

El problema surgió de forma inesperada. Una rotura en la tubería del piso superior provocó una filtración que terminó afectando directamente a su local. Al llegar al taller, se encontró con parte de su trabajo dañado y varios encargos en riesgo.

No solo se habían deteriorado prendas ya terminadas, sino también bobinas enteras de tela. Además, muchos de los trabajos eran personalizados, lo que hacía aún más difícil calcular el alcance real de las pérdidas.


“Cuando vi el taller así, no pensé solo en el dinero. Pensé en todas las horas invertidas, en los encargos pendientes y en la confianza que mis clientes habían depositado en mí.”


Ante la situación, Ana decidió activar su seguro de defensa jurídica. Desde el primer momento recibió una orientación clara sobre cómo actuar: documentar los daños, reunir pruebas y preparar la reclamación.

El proceso requería un peritaje exhaustivo, ya que no se trataba de productos estándar, sino de tejidos específicos y prendas artesanales cuyo valor no es fácil de determinar.

Durante todo el proceso, el equipo legal la acompañó de cerca, asegurándose de que la valoración reflejara fielmente el impacto de los daños y guiándola en cada paso para que no tuviera que enfrentarse sola a la situación.

 


“Siendo autónoma, cualquier imprevisto puede afectar directamente a tu trabajo. Contar con respaldo legal te ayuda a reaccionar sin sentirte desbordada.”


Finalmente, tras el peritaje y las gestiones legales, y después de unos seis meses de proceso, se alcanzó un acuerdo con la parte responsable. Ana recibió una compensación económica de 4.800 €, que cubría el valor de los materiales y las prendas dañadas.

Todos los costes legales estuvieron cubiertos por su seguro con onLygal, lo que evitó un impacto económico adicional en un momento especialmente delicado para su actividad.

Gracias a ello, Ana pudo retomar su trabajo con normalidad, cumplir con sus compromisos y evitar que este incidente afectara a largo plazo a su negocio.


“Hoy tengo claro que proteger mi trabajo no es solo cuidar lo que hago, sino también estar preparada para defenderlo cuando algo se complica.”