Tras finalizar la reforma, el cliente no abonó la última factura y, con el apoyo de onLygal, pudo reclamar lo que le correspondía
Todo empezó de forma bastante habitual. Gustavo, autónomo dedicado a reformas, acababa de terminar un trabajo en una vivienda. La obra se había ejecutado según lo pactado, sin incidencias, y con el cliente aparentemente satisfecho. Como correspondía, emitió la factura final.
Y ahí fue donde todo se torció.
El pago nunca llegó. Al principio, Gustavo intentó contactar de manera cordial, pensando que quizá se trataba de un simple despiste. Pasaron los días, luego semanas… y nada. Ni respuesta, ni explicaciones.
Ante ese silencio, y con la sensación incómoda de haber trabajado para nada, decidió dar un paso más. Optó por iniciar una reclamación con apoyo legal. Se intentó primero una solución amistosa —siempre es lo más rápido—, pero no hubo manera de desbloquear la situación.
«Cuando cumples con tu trabajo, esperas lo mismo por la otra parte. No cobrar lo acordado genera mucha incertidumbre.»
Con el proceso en marcha, se continuó con la vía judicial mediante un procedimiento monitorio para reclamar la deuda.
El equipo legal de onLygal acompañó todo el proceso, asegurando que la reclamación estuviera bien fundamentada y documentada, algo clave para avanzar con garantías.
«Saber que alguien se encarga de todo el proceso legal te da tranquilidad para centrarte en tu trabajo.»
Finalmente, tras la tramitación del procedimiento, la parte demandada abonó la cantidad reclamada, evitando que el proceso continuara por la vía judicial.
Se recuperaron íntegramente los 3.500€, sin asumir costes legales, ya que estos estaban cubiertos por su seguro con onLygal.
Más allá del resultado económico, el caso permitió resolver una situación de impago con seguridad y respaldo legal, garantizando el cobro de un trabajo ya realizado.

