Matías recupera 550 euros en gastos veterinarios tras el ataque a su perro en un pipican

onLygal Abogado Personal Todo Riesgo


El asegurado Matías, dueño de un perro
Tiempo de resolución del caso 18 meses
Costes legales cubiertos 225€ en gastos judiciales, 300€ en honorarios de abogados
Dinero recuperado gracias a onLygal '550€ en gastos veterinarios

El dueño del perro agresor negó su responsabilidad, pero con el apoyo de onLygal se logró reclamar el coste de la atención veterinaria

Matías solía llevar a Max al pipican casi todas las tardes. Era parte de su rutina: salir después del trabajo, dejar que el perro corriera un rato y charlar con otros dueños mientras Max olfateaba, jugaba y volvía siempre con la lengua fuera y cara de cansancio feliz.

Max era un perro sociable. Nunca había dado problemas con otros animales, por eso Matías se relajaba en ese espacio. Aquella tarde parecía una más. Había varios perros jugando, algunos dueños mirando el móvil y otros lanzando pelotas. Nada hacía pensar que algo fuera a pasar.

El ataque fue cuestión de segundos. Otro perro se abalanzó sobre Max y le mordió con fuerza antes de que Matías pudiera reaccionar. Entre ladridos, gritos y nervios, consiguió separarlos. Max sangraba y estaba asustado. Matías no esperó a discutir allí mismo: lo cogió como pudo y se fue directo al veterinario.


“Todo pasó muy rápido. Max estaba tranquilo y, de repente, el otro perro se le echó encima.”


En la clínica confirmaron que las heridas necesitaban atención urgente. Hubo curas, medicación y revisiones posteriores. La factura total ascendió a 550 euros, una cantidad importante, pero en ese momento Matías solo pensaba en que Max se recuperara bien.

Cuando el susto inicial pasó, intentó hablar con el dueño del otro perro. Le explicó los gastos veterinarios y le pidió que asumiera su responsabilidad. La respuesta lo dejó aún más frustrado: el hombre se negó a pagar y aseguró que Max había provocado el ataque.

A Matías aquello no le cuadraba. Max nunca había tenido conflictos con otros perros, y además había testigos de lo ocurrido. Aun así, el otro dueño se cerró en banda. Después de varios intentos sin acuerdo, Matías decidió activar su seguro legal con onLygal.


“Me dio mucha rabia que se lavara las manos. Max había acabado en el veterinario y parecía que encima tenía que justificarme.”


Desde onLygal le asignaron un abogado especializado en este tipo de reclamaciones. Lo primero fue ordenar el caso: factura veterinaria, informes médicos de Max, fotografías de las heridas y posibles testimonios de personas que estaban en el pipican cuando ocurrió el ataque.

El abogado intentó resolver el conflicto de forma amistosa contactando con el dueño del perro agresor. La idea era evitar un procedimiento judicial si aceptaba hacerse cargo de los gastos. Pero volvió a negar cualquier responsabilidad y mantuvo que no pagaría.

Ante esa negativa, se presentó la demanda. Para Matías, el proceso habría sido muy difícil de gestionar solo. No sabía qué pruebas eran necesarias, cómo acreditar lo ocurrido ni hasta qué punto podía reclamar los gastos. Con el acompañamiento de onLygal, cada paso tuvo un sentido claro.


“Sin ayuda legal, probablemente habría acabado dejándolo pasar por cansancio. Pero no era justo.”


Finalmente, el juzgado falló a favor de Matías. El dueño del otro perro fue condenado a cubrir los gastos veterinarios y judiciales derivados del ataque. Así, Matías pudo recuperar los 550 euros que había pagado por la atención de Max y cerrar una situación que le había generado mucha impotencia.

Más allá del dinero, para él fue importante que se reconociera la responsabilidad. Quien convive con un animal sabe que un incidente así no afecta solo al bolsillo. Durante días, Max estuvo dolorido, más nervioso de lo habitual y con revisiones pendientes. Matías también volvió al pipican con cierta desconfianza al principio.

Con el tiempo, Max se recuperó y retomó sus paseos. Matías, por su parte, aprendió la importancia de guardar informes veterinarios, identificar testigos y pedir apoyo legal cuando alguien se niega a asumir las consecuencias de un daño causado por su mascota.

Matías pudo reclamar los gastos veterinarios tras el ataque a Max y obtener una resolución favorable sin asumir solo el proceso legal gracias a la ayuda de onLygal.

*Historia inspirada en un caso real de onLygal