Filtraciones en un ático, una comunidad que no quería hacerse cargo y 12.500 euros recuperados

onLygal Abogado Personal Todo Riesgo


El asegurado Carlos, propietario de vivienda
Tiempo de resolución del caso 7 meses
Costes legales cubiertos 2.200€ en honorario de abogado
Dinero recuperado gracias a onLygal 12.500€

Carlos logró reclamar los daños causados por una cubierta comunitaria mal reparada cuando la aseguradora de la comunidad se negaba a asumir su responsabilidad

Carlos vivía en un ático y estaba acostumbrado a escuchar la lluvia más cerca que otros vecinos. Por eso, la primera vez que vio una mancha de humedad en el techo del salón pensó que quizá sería algo puntual, una filtración pequeña después de una tormenta fuerte. Secó la zona, movió algunos muebles y esperó que no fuera a más.

Pero volvió a llover. Y la mancha creció.

En pocas semanas, el problema dejó de estar solo en el techo. La humedad bajó por la pared, el parqué empezó a levantarse y algunos muebles quedaron dañados. Cada previsión de lluvia le generaba la misma inquietud: mirar el salón, comprobar si había agua nueva y preguntarse cuánto costaría reparar aquello si nadie se hacía cargo.

Carlos contactó con el administrador de fincas. La respuesta fue frustrante. Le explicaron que la cubierta comunitaria se había reparado hacía apenas un mes y que, por tanto, el problema no podía ser responsabilidad de la comunidad.


“No sabía bien cuáles eran mis derechos. Solo veía que mi casa se estaba dañando y que nadie me daba una solución.”


Aunque le enseñaron documentación de los trabajos realizados en la cubierta, las filtraciones seguían apareciendo cada vez que llovía. Para Carlos, aquello era difícil de aceptar: si la reparación estaba bien hecha, ¿por qué el agua seguía entrando en su vivienda?

Ante la falta de una respuesta efectiva, decidió activar su seguro de protección jurídica con onLygal. Necesitaba algo más que conversaciones con el administrador. Necesitaba saber si podía reclamar y, sobre todo, cómo demostrar el origen real del problema.

El equipo legal de onLygal asumió la gestión del caso y organizó la visita de un perito. El informe técnico fue claro: los daños en la vivienda ascendían a 12.500 euros y el origen estaba en deficiencias no resueltas en la cubierta comunitaria. La reparación previa no había solucionado el problema.

Ese informe cambió la situación. Carlos ya no tenía solo fotografías de humedades y una sensación de impotencia. Tenía una valoración profesional que vinculaba los daños con un elemento común del edificio.


“Cuando el perito confirmó el origen de las filtraciones, sentí que por fin tenía argumentos para reclamar.”


Con el informe en la mano, los abogados de onLygal contactaron con el administrador de fincas para solicitar los datos de la aseguradora de Responsabilidad Civil de la comunidad. Parecía el paso lógico: si los daños procedían de la cubierta comunitaria, la reclamación debía gestionarse por esa vía.

Sin embargo, la aseguradora rechazó hacerse cargo. Su argumento resultaba difícil de entender para Carlos: como la comunidad no había solucionado correctamente el origen de las filtraciones, la compañía decía que no podía indemnizarle.

La respuesta sonaba contradictoria. Precisamente porque el problema no se había resuelto, su vivienda seguía dañándose. Frente a esa negativa, onLygal preparó una demanda contra la comunidad de propietarios y su compañía aseguradora, apoyándose en el informe pericial y en la documentación reunida durante el proceso.


“Lo que más tranquilidad me dio fue saber que alguien estaba llevando el caso con criterio, no solo respondiendo a cada excusa.”


Antes de que el proceso judicial avanzara más, la aseguradora de la comunidad cambió de postura. Optó por ofrecer una indemnización completa de 12.500 euros, evitando un juicio en el que tendría que defender una negativa difícil de sostener.

Para Carlos, el acuerdo supuso el cierre de meses de preocupación. Pudo reparar las paredes, sustituir el parqué afectado y recuperar el salón sin tener que asumir por su cuenta unos daños que no había causado. Además, su seguro de protección jurídica cubrió los costes legales y el peritaje, de modo que no tuvo que añadir más gastos a una situación que ya había sido bastante pesada.

La experiencia le dejó claro que, cuando hay filtraciones en una vivienda por elementos comunes, no basta con aceptar explicaciones genéricas. Documentar los daños, contar con un informe pericial y reclamar con apoyo legal puede marcar la diferencia entre resignarse y conseguir una reparación justa.

Carlos pudo reclamar a la comunidad de propietarios y a su aseguradora hasta recuperar los 12.500 euros necesarios para reparar su vivienda.

*Historia inspirada en un caso real de onLygal