Empresario recuperó 200.000 euros en maquinaria a causa de una inundación

onLygal Abogado de Negocio


El asegurado Empresa de alquiler de maquinaria industrial
Tiempo de resolución del caso 1 año y 4 meses
Costes legales cubiertos 12.000€
Dinero recuperado gracias a onLygal 200.000€

Un empresario logró reclamar los daños sufridos por sus equipos industriales tras demostrar que no se trataba de un uso normal, sino de una negligencia

José alquilaba maquinaria industrial desde hacía años. No era un negocio sencillo, pero lo conocía bien: revisar equipos, organizar entregas, confiar en que cada cliente los usara con cuidado y calcular cada inversión con mucha cabeza. Algunas máquinas eran nuevas. Otras estaban recién revisadas. Todas formaban parte de ese equilibrio delicado que sostiene a una empresa pequeña cuando trabaja con importes grandes.

La llamada llegó después de varios días de lluvia intensa. En una obra donde tenía varias máquinas alquiladas, el foso en el que se almacenaban había quedado completamente inundado. Cuando José llegó y vio el agua cubriendo los equipos, se quedó unos segundos sin decir nada. No era solo una avería. Eran máquinas valoradas en unos 200.000 euros, prácticamente inservibles.

Lo peor vino después. El constructor que las había alquilado se negó a asumir la responsabilidad. Según él, los daños formaban parte del uso normal de los equipos en una obra. Para José, aquello no tenía sentido: una cosa era el desgaste razonable y otra muy distinta dejar maquinaria industrial en un espacio que no evacuaba el agua correctamente.


“Al ver las máquinas así, pensé en todo lo que había invertido. No era solo dinero: era la continuidad del negocio.”


Durante los primeros días, José intentó hablarlo directamente. Pidió explicaciones, revisó el contrato de alquiler y recopiló fotos del estado de las máquinas. También preguntó a personas de confianza si tenía sentido reclamar o si debía resignarse a una pérdida enorme. La respuesta del constructor seguía siendo la misma: no pensaba hacerse cargo.

Meses antes, José había contratado un seguro legal con onLygal. Lo había hecho por prudencia, casi como quien guarda una herramienta que espera no tener que usar. En aquel momento, sin embargo, esa decisión empezó a cobrar otro peso. Contactó con onLygal y explicó el caso con la mezcla de rabia y cansancio de quien siente que le están empujando a asumir una culpa que no le corresponde.

El equipo legal revisó la documentación y le indicó qué pasos seguir. No bastaba con decir que el constructor había actuado mal: había que probarlo. Por eso se inició una investigación con apoyo pericial para analizar el lugar donde se habían almacenado las máquinas y las condiciones reales del foso.


“Lo que más me ayudó fue entender qué estaba pasando en cada fase. Dejé de sentir que estaba solo contra una empresa más grande.”


El informe pericial fue decisivo. El foso no cumplía con las condiciones necesarias para evacuar el agua en caso de lluvia intensa. La maquinaria no se había dañado por un desgaste propio del trabajo ni por un uso razonable en obra, sino por haber sido almacenada en un espacio que no ofrecía las mínimas garantías.

Con esa base, la reclamación dejó de ser una discusión de versiones. onLygal ayudó a ordenar los hechos, reunir pruebas y defender que existía un incumplimiento de las obligaciones de custodia sobre los equipos alquilados. El asunto terminó llegando a juicio.

Para José, ese periodo fue especialmente duro. Seguía teniendo compromisos con otros clientes, pagos pendientes y una parte importante de su actividad paralizada. Cada semana sin recuperar el valor de las máquinas era una semana en la que el negocio funcionaba a medias. Aun así, el caso avanzó y el juzgado acabó responsabilizando al constructor por los daños.


“Nunca pensé que una lluvia pudiera poner mi empresa contra las cuerdas. Haber tenido respaldo legal marcó la diferencia.”


El constructor intentó apelar, pero la defensa se mantuvo. onLygal siguió acompañando a José durante esa fase, reforzando los argumentos y sosteniendo la reclamación con la documentación técnica y contractual ya aportada. Finalmente, la sentencia favorable se mantuvo.

José recuperó casi la totalidad del valor de las máquinas, alrededor de 200.000 euros, y pudo reactivar poco a poco su negocio. También evitó asumir unos 12.000 euros en costes legales, cubiertos por el seguro. Pero, más allá de las cifras, lo que recuerda con más claridad es la sensación de haber pasado de la impotencia a tener un camino concreto.

La experiencia le cambió la forma de mirar los contratos de alquiler, las condiciones de entrega y los riesgos que muchas veces se aceptan por costumbre. Ahora revisa más, pregunta más y documenta mejor cada operación. No desde la desconfianza, sino desde una prudencia aprendida a base de agua, facturas y semanas difíciles.

Con onLygal, José pudo reclamar los daños por incumplimiento de contrato y defender la continuidad de su empresa cuando parecía que la pérdida era inevitable.

*Historia inspirada en un caso real de onLygal