De un despido improcedente a recuperar 6.800 euros sin llegar a juicio

onLygal Abogado Todo Riesgo


El asegurado Trabajadora en el área de atención al cliente de una empresa de telecomunicaciones
Tiempo de resolución del caso 10 meses
Costes legales cubiertos 630 €
Dinero recuperado gracias a onLygal 6.800€

Con asesoramiento legal desde el primer momento, Laura logró que la empresa reconociera la improcedencia del despido y abonara la indemnización correspondiente.

Laura llevaba años trabajando en una empresa de telecomunicaciones, atendiendo a clientes y resolviendo incidencias. Conocía bien su trabajo y nunca había imaginado que una llamada rutinaria con Recursos Humanos acabaría cambiando por completo su situación laboral.

La empresa le comunicó que prescindía de sus servicios por causas organizativas derivadas de una reestructuración interna. La noticia fue difícil de encajar, pero en un primer momento intentó asumir que podía tratarse de una decisión empresarial legítima.

Sin embargo, pocas semanas después empezó a recibir comentarios de antiguos compañeros. Al parecer, las tareas que ella realizaba seguían existiendo y estaban siendo desempeñadas por una persona externa. Fue entonces cuando comenzaron las dudas.

Si realmente su puesto había desaparecido, ¿por qué alguien estaba ocupando sus funciones?


«Al principio pensé que la empresa simplemente estaba reorganizándose. Pero cuando supe que otra persona estaba haciendo mi trabajo, empecé a cuestionarme todo.»


La incertidumbre llevó a Laura a buscar asesoramiento. Tenía contratado el seguro onLygal Abogado Todo Riesgo y decidió consultar su caso antes de tomar cualquier decisión.

Tras revisar la documentación, un abogado especializado le explicó que existían indicios para cuestionar las razones alegadas por la empresa. Además, durante el análisis de su situación laboral surgió otro aspecto relevante: había varios pluses salariales que no le habían sido abonados correctamente durante su relación laboral.

Por primera vez desde el despido, Laura empezó a comprender qué opciones tenía y cuáles eran sus derechos. Lo que parecía una situación cerrada podía ser discutida legalmente.

Aun así, no quería embarcarse en un proceso judicial largo y desgastante si existía una alternativa razonable.


«Lo que más agradecí fue que me explicaran las cosas de forma clara. Pasé de sentirme completamente perdida a entender cuáles eran mis opciones.»


El equipo legal de onLygal planteó una estrategia diferente: intentar primero una solución amistosa. Se preparó una reclamación formal detallando las circunstancias del despido y las cantidades pendientes que podían reclamarse.

La empresa, al analizar la documentación y valorar la situación, entendió que la posición de Laura era sólida. Lo que inicialmente parecía un conflicto laboral destinado a terminar en los tribunales empezó a encauzarse mediante negociación.

Las conversaciones avanzaron durante el proceso de conciliación y ambas partes lograron acercar posturas sin necesidad de iniciar un juicio.

Finalmente, la empresa reconoció la improcedencia del despido y aceptó compensar económicamente a Laura.


«Resolverlo sin pasar por un juicio fue un gran alivio. Quería defender mis derechos, pero también cerrar esta etapa y seguir adelante.»


El acuerdo permitió a Laura recibir 6.800 euros, cantidad que incluía la indemnización por despido improcedente y los importes correspondientes a los pluses salariales pendientes de abono.

Más allá de la compensación económica, lo que más valoró fue evitar meses de incertidumbre y un procedimiento judicial que podría haberse prolongado mucho más tiempo. Gracias al asesoramiento recibido desde el principio, pudo afrontar el conflicto laboral con información, respaldo y una estrategia clara.

Hoy recuerda aquel despido como una situación difícil, pero también como la prueba de que, cuando existen dudas sobre la legalidad de una decisión empresarial, buscar orientación profesional puede marcar una diferencia importante.

Con onLygal, Laura pudo reclamar un despido improcedente y las cantidades salariales pendientes, alcanzando un acuerdo de 6.800 € sin necesidad de acudir a juicio.

*Historia inspirada en un caso real de onLygal