De la televisión soñado de 700€ a una pantalla rota e inservible

onLygal Abogado Personal Todo Riesgo


El asegurado Mónica, compradora de una televisión nueva
Tiempo de resolución del caso 7 meses
Costes legales cubiertos 400€
Dinero recuperado gracias a onLygal 700€

Lo que parecía una reclamación imposible terminó con el reembolso íntegro del televisor gracias a las pruebas y al respaldo legal adecuado

Mónica llevaba tiempo queriendo cambiar la televisión del salón. Después de comparar modelos y ahorrar durante varios meses, encontró la que buscaba y decidió comprarla en una tienda especializada. Salió del establecimiento ilusionada, imaginando ya la primera película que vería en su nueva pantalla.

Pero la emoción duró apenas unos minutos.

Al llegar a casa y abrir cuidadosamente la caja, observó algo extraño en una de las esquinas. Al encender el televisor, confirmó sus sospechas: la pantalla había recibido un golpe y la imagen presentaba defectos evidentes. Era imposible utilizarla con normalidad.

Lo primero que pensó fue en el momento de la compra. Recordó perfectamente cómo uno de los empleados había forzado el aparato para introducirlo en la caja. En aquel instante no le dio importancia, pero ahora todo parecía encajar. Además, varias personas habían presenciado la escena y la tienda contaba con cámaras de seguridad que podían haber registrado lo ocurrido.

Convencida de que se trataba de un problema originado antes de que el televisor saliera del establecimiento, decidió reclamar.


«Pensé que la tienda cambiaría el televisor sin problemas. Nunca imaginé que tendría que demostrar algo tan evidente.»


Mónica regresó al establecimiento y explicó lo sucedido. Esperaba una solución rápida: una sustitución del producto o el reembolso del importe. Sin embargo, la respuesta fue muy diferente a la que esperaba.

La tienda negó cualquier responsabilidad y aseguró que el televisor había sido entregado en perfecto estado. Según su versión, el daño podía haberse producido después de la compra.

La situación se volvió frustrante. Mónica sabía que no había provocado el golpe, pero no tenía claro cómo demostrarlo ni qué derechos tenía como consumidora. Fue entonces cuando decidió contactar con onLygal para recibir asesoramiento legal.

Tras analizar el caso, un abogado especializado le explicó que existían argumentos sólidos para reclamar. El daño no era visible en el momento de la compra y había indicios de que podía haberse producido durante la manipulación y el embalaje del producto.


«Lo que más tranquilidad me dio fue saber que había una forma de demostrar lo ocurrido y que no tendría que enfrentarme sola a la tienda.»


El siguiente paso fue reunir todas las pruebas posibles. Con la ayuda de onLygal, se recopilaron testimonios de personas que habían presenciado cómo se manipuló el televisor en la tienda. También se solicitó acceso a las grabaciones de las cámaras de seguridad y se reunió toda la documentación relacionada con la compra.

Con esa información, el equipo legal preparó una reclamación formal por el valor íntegro del producto: 700 euros.

Inicialmente, la tienda mantuvo su negativa. Sin embargo, a medida que avanzaba el procedimiento y las pruebas respaldaban la versión de Mónica, su posición empezó a debilitarse.


«Sin ayuda legal probablemente habría terminado resignándome y perdiendo el dinero. Tener apoyo profesional cambió completamente la situación.»


Tras varios meses de gestiones, la tienda decidió no oponerse a la reclamación y consignó judicialmente el importe completo de los 700 euros. Mónica recuperó todo su dinero sin necesidad de asumir gastos legales adicionales, ya que su seguro cubrió la defensa jurídica durante todo el proceso.

Más allá del reembolso, la experiencia le dejó una enseñanza importante: cuando un consumidor tiene razón, las pruebas y el asesoramiento adecuado pueden marcar la diferencia entre renunciar a una reclamación o conseguir una solución justa.

Hoy recuerda aquella televisión como una compra que nunca llegó a disfrutar, pero también como una situación en la que pudo defender sus derechos hasta el final.

Mónica pudo reclamar el importe de un televisor dañado y recuperar los 700 € pagados, sin asumir costes legales durante el proceso gracias a la ayuda y el asesoramiento de onLygal.

*Historia inspirada en un caso real de onLygal