Lo que debía ser el inicio de una nueva etapa se convirtió en una reclamación que terminó con la promotora asumiendo las reparaciones
Verónica llevaba meses imaginando cómo sería vivir en su nueva casa. Había seguido la construcción desde el principio, elegido acabados y esperado con ilusión la entrega de llaves. Comprar una vivienda de obra nueva era una de las inversiones más importantes de su vida y esperaba entrar sin tener que preocuparse por nada más que colocar los muebles.
Pero la ilusión empezó a desinflarse apenas unas semanas después de mudarse.
Primero fue un pequeño levantamiento en la tarima del salón. Después aparecieron nuevas zonas afectadas. Lo que parecía un simple defecto estético comenzó a convertirse en un problema más serio. Algunas piezas se movían al pisarlas y la sensación de inseguridad aumentaba cada día.
Verónica no entendía cómo una vivienda recién entregada podía presentar ese tipo de defectos.
Contactó con la promotora para comunicar la incidencia. Al principio recibió buenas palabras y la promesa de que revisarían el problema. Sin embargo, las semanas pasaban y las respuestas eran cada vez más ambiguas. Nadie concretaba cuándo se harían las reparaciones ni quién iba a asumirlas.
«Había invertido mis ahorros en una vivienda nueva. Lo último que esperaba era tener que pelear para que repararan algo que nunca debería haber fallado.»
La falta de avances empezó a preocuparle. No sólo por la tarima, sino porque comenzaba a perder confianza en que la promotora solucionara el problema voluntariamente. Fue entonces cuando decidió contactar con onLygal para entender cuáles eran sus derechos como compradora.
El equipo legal revisó la documentación de la vivienda, las comunicaciones mantenidas con la promotora y los desperfectos detectados. Le explicaron que existía un procedimiento específico para este tipo de reclamaciones y que era importante seguir cada paso correctamente para no perder fuerza en la reclamación.
La primera recomendación fue presentar una reclamación formal utilizando los canales oficiales. Verónica recopiló fotografías, informes y toda la información disponible para dejar constancia del problema.
Durante las semanas siguientes siguió las indicaciones de los abogados, esperando una respuesta satisfactoria por parte de la promotora. Sin embargo, el plazo transcurrió sin que se ofreciera una solución concreta.
«Lo que más tranquilidad me dio fue saber exactamente qué hacer en cada momento. Antes me sentía completamente perdida.»
Ante la falta de respuesta, onLygal ayudó a Verónica a elevar el asunto ante el servicio público de consumo correspondiente. El objetivo era conseguir una mediación que obligara a la promotora a pronunciarse y asumir su responsabilidad.
La intervención de consumo cambió el rumbo de la situación. La promotora ya no podía limitarse a posponer el problema ni responder con promesas indefinidas. Se abrió un proceso formal de mediación en el que tuvieron que analizar los defectos detectados y las obligaciones derivadas de la venta de una vivienda nueva.
Tras varias gestiones, la promotora terminó reconociendo la necesidad de actuar.
«Sin ayuda legal probablemente habría acabado aceptando la situación o pagando yo misma las reparaciones.»
Finalmente, la promotora asumió la responsabilidad por los desperfectos y se comprometió a realizar las reparaciones necesarias para dejar la vivienda en las condiciones que correspondían desde el momento de la entrega.
Para Verónica, la solución fue mucho más que una cuestión material. Después de meses de incertidumbre, pudo volver a disfrutar de su casa sin la sensación de estar viviendo en una obra inacabada. Además, no tuvo que asumir gastos adicionales para defender sus derechos, ya que contó con el respaldo jurídico de su seguro durante todo el proceso.
La experiencia le enseñó que una vivienda nueva no siempre está libre de problemas, pero también que documentar los defectos y actuar desde el primer momento puede ser fundamental para conseguir una solución.
Con onLygal, Verónica consiguió que la promotora asumiera las reparaciones de su vivienda de obra nueva y pudo defender sus derechos sin afrontar sola el proceso.

