Su seguro de daños no cubría todo el perjuicio, pero con el apoyo de onLygal pudo reclamar a la empresa responsable y recuperar 37.600 euros
Patricia tenía un almacén de tuberías industriales en una zona de naves donde casi todos se conocían de vista. Su rutina era bastante práctica: revisar pedidos, controlar stock, coordinar entregas y asegurarse de que los rollos de tubería estuvieran bien almacenados en sus jaulas metálicas. No era un negocio vistoso, pero sí estable, construido con muchos años de esfuerzo.
La llamada llegó después de un incendio en una nave vecina. Al principio no supo medir la gravedad. Pensó que quizá el fuego se habría quedado dentro de la otra instalación. Pero cuando llegó al almacén, el olor a quemado seguía en el aire y el suelo estaba lleno de restos ennegrecidos.
Las jaulas metálicas se habían deformado por el calor. Parte de los rollos de tubería estaban derretidos o inutilizables. Patricia caminó entre lo que quedaba del material intentando hacer cuentas mentalmente, aunque en ese momento era casi imposible pensar con claridad.
“Cuando vi las jaulas deformadas y la tubería inservible, pensé: ¿y ahora cómo levanto esto?”
Su aseguradora de daños envió un perito y valoró las pérdidas en 132.300 euros. La cifra confirmaba lo que Patricia ya intuía: el impacto era enorme. Sin embargo, al revisar la póliza, llegó el segundo golpe. Su seguro solo cubría hasta 90.000 euros, dejando fuera una diferencia de 42.300 euros.
Patricia sabía que esa cantidad podía comprometer meses de actividad. No se trataba solo de reponer material, sino de cumplir pedidos, responder a clientes y evitar que el incendio de otra empresa terminara frenando la suya.
Fue entonces cuando contactó con su seguro de protección jurídica onLygal, que incluía cobertura para reclamar a terceros responsables. En menos de 24 horas, un abogado especializado revisó el caso y le explicó qué documentación necesitaban reunir: el informe pericial de su aseguradora, fotografías del siniestro, facturas de las jaulas dañadas y el parte de bomberos que señalaba el origen del fuego.
“El abogado fue claro desde el principio. Me dijo que había pruebas para reclamar, y eso me dio algo de calma en medio del desastre.”
Con toda la documentación ordenada, el equipo legal de onLygal envió una reclamación formal a la empresa donde se había originado el incendio. La reclamación exigía el pago de los 42.300 euros que Patricia no había podido recuperar a través de su propia póliza de daños.
La empresa rechazó cualquier responsabilidad. Alegó que el incendio había sido fortuito y que, por tanto, no existía una culpa directa que justificara la reclamación. Para Patricia, aquella respuesta fue difícil de encajar. El fuego había empezado en la nave vecina, se había propagado hasta su terreno y su negocio cargaba con una pérdida que no había causado.
Ante la negativa, los abogados de onLygal decidieron llevar el caso a juicio. Patricia no estaba acostumbrada a procedimientos así, y menos frente a una empresa con más recursos. Pero contar con un equipo legal que conocía el expediente y sostenía la reclamación le permitió no vivirlo como una pelea desordenada.
“Ya no sentía que estaba sola frente a una empresa grande. Había alguien defendiendo mi caso con pruebas.”
Durante el procedimiento, la empresa mantuvo su postura de no responsabilidad. Sin embargo, la sentencia fue favorable a Patricia. El juez consideró que existían pruebas suficientes de negligencia y condenó a la empresa causante al pago de 37.600 euros.
La cantidad no borró de golpe todo lo ocurrido, pero sí ayudó de forma decisiva a mitigar las pérdidas, reponer parte del material y mantener la actividad del almacén. Además, onLygal cubrió íntegramente los gastos legales del proceso, incluidos abogado, procurador y perito, lo que evitó que Patricia tuviera que añadir más costes a una situación ya complicada.
Hoy Patricia ve su seguro jurídico de otra manera. No como un trámite más dentro de la empresa, sino como una herramienta que espera no volver a necesitar, pero que fue clave cuando tuvo que reclamar por daños causados por un tercero y defender la continuidad de su negocio.
Patricia pudo reclamar a la empresa responsable del incendio y recuperar 37.600 euros para sostener la actividad de su almacén.
*Historia inspirada en un caso real de onLygal

