Reclamamos incumplimiento contractual de otra aseguradora y ayudamos a nuestra clienta a obtener justicia
Rebeca contrató a una empresa de fumigación para tratar su hogar contra plagas. La empresa le aseguró que utilizaba productos seguros y que seguiría todos los protocolos necesarios para garantizar la salud de su familia. Rebeca y su familia cumplieron al pie de la letra con las indicaciones: abandonaron la vivienda durante el tratamiento y ventilaron adecuadamente el espacio antes de regresar.
Sin embargo, días después de la fumigación, comenzaron a sufrir problemas de salud: alergias severas, dificultades respiratorias y erupciones cutáneas. Preocupada, Rebeca acudió al médico, donde tras varias revisiones y análisis, confirmaron que los síntomas estaban directamente relacionados con los productos químicos utilizados en la fumigación.
«Cuando pienso en cómo la salud de mis hijos estuvo en riesgo, se me pone la piel de gallina… no podía quedarme callada. Tenía que hacer algo, no solo por nosotros, sino para que no le pasara a otra familia».
Decidida a tomar acciones legales contra la empresa de fumigación por poner en riesgo la salud de su familia, Rebeca contactó con su seguro de hogar. Sin embargo, el seguro se negó a asumir los costes, argumentando que el caso no entraba en sus coberturas.
Fue entonces que decidió activar su seguro legal onLygal, que cubría situaciones de protección contraseguro.
«Fue decepcionante que nuestro seguro de hogar no respondiera como esperábamos. Sin embargo, contar con mi seguro legal de onLygal me brindó la tranquilidad de saber que podía hacer valer mis derechos sin preocuparme por los costes o la complejidad del proceso».
Con el respaldo de su seguro onLygal, Rebeca pudo demandar a la empresa de fumigación y, posteriormente, a su propio seguro de hogar. El proceso duró 17 meses, pero Rebeca se sintió acompañada en todo momento. Finalmente, tras meses de litigio, se logró una resolución favorable: la empresa de fumigación fue declarada responsable de indemnizar a la familia con 6.000 € por los daños causados, y el seguro de hogar tuvo que hacerse cargo de los gastos legales. Hoy, Rebeca valora más que nunca contar con un seguro legal.

