Un empleado sufre una reducción de jornada y salario sin previo aviso, pero encuentra solución con onLygal
Antonio trabaja como técnico de mantenimiento en una empresa de servicios industriales. Su jornada habitual era de 8 horas diarias, con tareas asignadas como revisiones, reparaciones y soporte en planta. Sin embargo, a mediados de año, empezó a notar que le asignaban menos intervenciones y que lo llamaban con menos frecuencia. Pensó que era algo puntual, quizás por una reorganización interna o una bajada de actividad. No le dieron ninguna explicación formal, y él tampoco pidió aclaraciones en ese momento. Pero al recibir sus siguientes nóminas, se dio cuenta de que también le habían reducido el salario. Lo más preocupante era que no había firmado ningún acuerdo ni recibido comunicación oficial por parte de la empresa. A pesar de sus dudas, empezó a preguntarse si realmente podían cambiarle las condiciones sin su consentimiento.
«No me comunicó la empresa, simplemente empecé a trabajar menos horas. Pensé que era algo temporal, hasta que vi que también me habían bajado el sueldo».
Decidido a aclarar la situación, Antonio activó su seguro legal onLygal. En una primera llamada, un abogado especializado en derecho laboral le confirmó que la empresa no podía modificar su jornada sin su consentimiento y que tenía un año para reclamar la diferencia salarial.
Con el respaldo del equipo legal, Antonio presentó una reclamación formal por modificación sustancial de las condiciones laborales. onLygal lo guió paso a paso, resolviendo sus dudas y asegurándose de que todo estuviera correctamente documentado.
«Fue un alivio saber que no tenía que enfrentarme solo a la empresa».
Menos de un mes después, la empresa reconoció el error y abonó 800 €, correspondientes a la diferencia salarial acumulada durante el tiempo en que se le redujo la jornada sin previo aviso . Gracias al apoyo de su seguro legal, Antonio resolvió el problema de forma rápida, sin confrontaciones innecesarias y con total tranquilidad.

