Pyme de suplementos vitamínicos recupera 42.000 € tras demostrar negligencia de su proveedor de materias primas

onLygal Abogado de Negocio


El asegurado Marcos, propietario de una PYME
Tiempo de resolución del caso 14 meses
Costes legales cubiertos 5.200€
Dinero recuperado gracias a onLygal 42.000€

Defendimos a nuestro cliente frente a un proveedor negligente que puso en juego la reputación de su negocio

Marcos, propietario de una empresa de suplementos vitamínicos, enfrentó una crisis inesperada cuando comenzaron a llegar quejas masivas de clientes. Las cápsulas de sus productos llegaban deshechas en los envases, obligándole a devolver más de 30.000 € a distribuidores y consumidores afectados.

Tras una investigación en su fábrica, descubrió que el problema provenía de las cápsulas de almidón suministradas por un proveedor externo, que llegaron defectuosas a sus instalaciones. Fue entonces cuando decidió activar su seguro de protección jurídica.


«Cuando confirmé que el defecto venía de las cápsulas, sentí alivio por saber la causa, pero rabia porque mi empresa estaba siendo afectada por errores ajenos».


El equipo jurídico comenzó recopilando evidencias técnicas. Un perito independiente demostró mediante análisis que el almidón utilizado en las cápsulas no cumplía con los estándares de calidad acordados. Con este informe en mano, primero intentaron una solución amistosa, pero el proveedor se negó a asumir responsabilidades. El caso llegó a los tribunales, donde los abogados de onLygal presentaron una demanda reclamando 39.000 € en daños directos más 3.000 € en costes derivados. La primera sentencia fue favorable, pero el proveedor apeló, prolongando el proceso ocho meses más.


«El recurso del proveedor prolongó el caso, pero con el asesoramiento adecuado pude mantener el foco en mi negocio».


La segunda instancia confirmó la sentencia inicial, obligando al proveedor a indemnizar a Marcos con el 100% de lo reclamado: 42.000 € en total. Además, no tuvo que hacerse cargo de los costes legales ni de los peritos. Más allá de la compensación económica, el proceso permitió a Marcos recuperar la confianza de sus distribuidores y establecer nuevos protocolos de control de calidad con sus proveedores.


«Ahora pido certificados de calidad a todos mis proveedores. Esta experiencia me enseñó que en los negocios, más vale prevenir que lamentar, y que cuando las cosas salen mal, es crucial tener el respaldo adecuado».


*Historia inspirada en un caso real de onLygal