Ayudamos a Juan a recuperar su local y reclamar las rentas impagadas
Juan, propietario de un local en Barcelona, decidió alquilar su local a un inquilino que, en un principio, parecía confiable. Sin embargo, tras unos meses, el inquilino dejó de pagar el alquiler. Aunque la situación era preocupante, Juan contaba con el respaldo de su seguro onLygal Impago de Alquiler de Locales, lo que le permitió actuar con tranquilidad.
«Todo parecía ir bien hasta que, de repente, dejó de pagar. Lo más complicado fue cuando se negó a dejar el local. Pero, por suerte, tenía un respaldo legal que me guió paso a paso para recuperar lo que era mío».
El equipo legal de onLygal inició de inmediato los trámites de desahucio para recuperar el local y desde ese momento, Juan comenzó a recibir el importe del alquiler mes a mes, según las condiciones de su seguro mientras la demanda seguía su curso. Esto le permitió mantener sus finanzas a flote mientras se resolvía el conflicto.
En 12 meses, Juan logró recuperar las llaves de su establecimiento. Sin embargo, al entrar, descubrió que la maquinaria y la utilería estaban dañadas. A pesar de la frustración inicial, el equipo legal de onLygal ya estaba trabajando en la reclamación necesaria para cubrir los daños.
«El seguro fue un salvavidas. No tuve que preocuparme por el dinero del alquiler, ya que me lo adelantaban cada mes. Eso me permitió enfocarme en resolver el problema sin estrés económico».
Cuatro meses después de recuperar el local, Juan logró una resolución favorable: el inquilino fue obligado a pagar 7.000 € en concepto de rentas impagadas y daños. Gracias a la cobertura de su seguro, Juan no tuvo que preocuparse por los costes legales, que ascendieron a 1.500 €.
Hoy, Juan ha vuelto a alquilar su local a un nuevo inquilino. Aunque sabe que el riesgo de impago siempre está presente, se siente tranquilo al saber que cuenta con un respaldo legal para hacer cumplir sus derechos.
«Ver los daños en mi local fue perturbador, pero se hizo justicia en poco tiempo. En unos meses, pude reparar todo y volver a poner el local en alquiler».
*Historia inspirada en un caso real de onLygal

