El pasado 14 de julio, el Congreso de los Diputados aprobó el proyecto de reforma de la Ley de Dependencia y Discapacidad, introduciendo importantes modificaciones en la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social y en la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia.
Con este nuevo proyecto de reforma de Ley se pretende simplificar los procedimientos administrativos que se han de superar para lograr el reconocimiento de la dependencia. Asimismo, se apuesta por la personalización de los cuidados o el refuerzo de los apoyos en el entorno de las personas con discapacidad.
Un cambio de rumbo: ¿de las residencias al cuidado en casa?
El proyecto de reforma de Ley puede suponer un cambio de rumbo, cambiando la estancia en residencias por el cuidado en casa. En este sentido, la atención domiciliaria gana protagonismo.
La reforma introduce una ampliación importante de las funciones que pueden desempeñar quienes prestan servicio de ayuda a domicilio. Entra sus nuevas funciones se encuentran las siguientes:
- Acompañamiento a consultas médicas.
- Compra y recogida de medicación.
- Realización de diferentes compras.
- Apoyo a la persona dependiente a realizar gestiones en el día a día.
- Funciones relacionadas con la prevención del aislamiento social.
A través de todas estas nuevas funciones, se facilita que las personas dependientes puedan permanecer en su hogar, en su entorno habitual.
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Acortamiento de los plazos de resolución de la solicitud
Uno de los principales objetivos de este proyecto de reforma de Ley es acortar los plazos y reducir la burocracia.
En este sentido, las Comunidades Autónomas, gracias a la nueva Ley de Dependencia y Discapacidad, tendrán que resolver las prestaciones de dependencia en un plazo de 3 meses. De este modo, el plazo de resolución se reduce de 6 a 3 meses.
Reconocimiento automático del grado de discapacidad
Quizá la principal y más importante novedad de la nueva Ley de Dependencia y Discapacidad sea el reconocimiento automático del grado de discapacidad.
De esta forma, si se ha reconocido un grado I de dependencia, será reconocido de forma automática un grado de discapacidad del 33%. Por otro lado, si se ha reconocido un grado II o III de dependencia, se reconocerá de forma automática un grado de discapacidad del 65%.
De esta manera, se evita que el interesado tenga que superar diferentes procedimientos administrativos, no retrasándose la obtención de ayudas y medidas vinculadas al grado de discapacidad.
Combinación de varias ayudas a la vez
Otra de las novedades más importantes que introduce la nueva Ley de Dependencia y Discapacidad es la posibilidad de combinar diferentes ayudas a la vez, en función de las necesidades de quien perciba las prestaciones. La reforma flexibiliza el sistema de atención permitiendo compatibilizar servicios y prestaciones que anteriormente eran incompatibles en numerosos supuestos.
De esta manera, una persona que acuda a un centro de día podrá, al mismo tiempo, recibir ayuda para recibir teleasistencia.
Más opciones de ayuda a domicilio
Con este proyecto de reforma de Ley, la atención domiciliaria gana protagonismo, por cuanto se incluirán nuevas funciones.
La ayuda a domicilio podrá llevar a cabo nuevas funciones como la realización de compras o la recogida de medicamentos, favoreciendo que las personas dependientes puedan permanecer en su entorno.
Posibilidad de elegir el servicio
La nueva Ley de Dependencia y Discapacidad también prevé que los usuarios dependientes puedan elegir aquellas prestaciones que mejor se adapten a sus necesidades.
De este modo, el Programa Individual de Atención se flexibiliza, permitiendo a las personas dependientes acceder a más servicios del catálogo, así como compatibilizar varias prestaciones.
El asistente personal, la nueva figura profesional
La reforma incorpora la figura del asistente personal, un profesional que acompaña y apoya a la persona dependiente en su vida diaria, facilitando su autonomía y su integración social y laboral. Esta figura ya funcionaba en algunas comunidades autónomas con programas piloto, pero ahora queda recogida en la legislación estatal como un derecho subjetivo, lo que obliga a las administraciones a garantizar su disponibilidad.
Cotización a la Seguridad Social del cuidador principal
La reforma reconoce legalmente la figura de persona cuidadora no profesional, contemplando que los cuidados puedan ser prestados por una persona que no sea familiar de la persona dependiente ni pertenezca a su entorno cercano. Asimismo, el texto diferencia esta figura de la figura del cuidador principal.
El Estado asumirá las cotizaciones del cuidador a través de la Seguridad Social. No obstante, es necesario que la persona conste formalmente como cuidador no profesional en el Programa Individual de Atención de la persona dependiente.
Continuidad del cuidado si el cuidador enferma
La nueva Ley de Dependencia y Discapacidad garantiza que los cuidados no se suspendan porque la figura del cuidador no pueda seguir prestando sus servicios. De esta forma, aunque el cuidador esté afectador por una enfermedad grave o se encuentre hospitalizado, la persona dependiente seguirá recibiendo cuidados.
La nueva figura del facilitador procesal
El proyecto de reforma de Ley introduce una nueva figura: el facilitador procesal. La función de esta nueva figura es facilitar la comunicación entre los profesionales de la justicia y aquellas personas que presenten determinadas dificultades para comprender el procedimiento judicial.
Gracias a esta nueva figura, se evitarán situaciones de indefensión y se promoverá la participación efectiva de las personas con discapacidad en los procedimientos judiciales.
Fin de las penalizaciones de los seguros por discapacidad
Gracias a la nueva Ley de Dependencia y Discapacidad, queda prohibido que las compañías aseguradoras, durante la contratación de un seguro de hogar o de salud, penalicen económicamente a las personas con discapacidad.
Esta práctica es considerada discriminatoria, por lo que la discapacidad no podrá ser motivo que justifique el incremento en la prima del seguro contratado.
¿De dónde saldrá el dinero para que esto funcione?
Con el objetivo de mejorar la presión en aumento sobre el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia , el Gobierno ha aprobado una inversión de 6.200 millones de euros hasta 2027.
Gracias a esta inversión, se reforzará la financiación del sistema. Esta medida permitirá agilizar la tramitación de los expedientes y ampliar los servicios tanto para las personas con discapacidad como para su entorno.
Con todo ello, el ejecutivo pretende paliar las consecuencias del progresivo envejecimiento de la población española.
Además del incremento previsto por el Gobierno para la financiación, la reforma impone a la Administración General del Estado la obligación de hacerse cargo del 50% del coste del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia.
Con ello, el Gobierno dará respuesta a una reivindicación histórica de las Comunidades Autónomas.
Lo que todavía no está resuelto
Aunque la nueva Ley de Dependencia y Discapacidad introduce interesantes reformas, lo cierto es que hay aspectos que no ha resuelto todavía.
En este sentido, aunque el reconocimiento del grado de discapacidad será automático una vez reconocido el grado de dependencia, aún es necesario conocer cómo se desarrollará el procedimiento, así como si es necesario que los usuarios dependientes lleven a cabo algún trámite adicional.
Además, aunque hay ciertos extremos que mejorarán, la nueva Ley de Dependencia y Discapacidad no solucionará de forma inmediata problemas estructurales como las largas listas de espera o la cuantía insuficiente de las prestaciones que reciben las personas dependientes o con discapacidad.
En resumen: qué debe hacer tu familia ahora
¿Qué debe hacer tu familia ahora con la nueva Ley de Dependencia y Discapacidad?
- Cumplimentar la solicitud oficial. La podrás encontrar en tu centro de salud o en los Servicios Sociales de tu Comunidad Autónoma.
- Prepara los documentos. Necesitarás el DNI, el certificado de empadronamiento y un informe médico actualizado.
- Entrega la documentación. Podrás hacerlo de forma presencial o telemática si dispones de firma electrónica.
- Valoración médica. Un médico o trabajador social realizará una valoración para determinar el grado de dependencia.
- Resolución. La Administración emitirá una resolución en la que determinará el grado de dependencia del interesado. No olvides que, con la nueva Ley de Dependencia y Discapacidad, no tienes que solicitar el reconocimiento de la discapacidad. Este reconocimiento es automático al ser reconocido el grado de dependencia.
La reforma de la Ley de Dependencia y Discapacidad ya ha sido aprobada por el Congreso, el 14 de julio de 2026, aunque aún no ha entrado en vigor. No obstante, la entrada en vigor de este nuevo texto legal traerá consigo importantes novedades que prometen aliviar la carga de quienes cuidan a las personas dependientes o con discapacidad. El refuerzo de la atención domiciliaria, la posibilidad de compatibilizar ayudas o servicios o una mayor inversión en el sistema de dependencia son algunas de las nuevas medidas que la nueva Ley de Dependencia promete implementar en España.
















