¿Te deben dinero y, pese a haberlo reclamado, todavía no te han pagado? En estos casos, el procedimiento monitorio puede ser una vía judicial útil para reclamar una deuda de forma relativamente rápida y sencilla.
Este procedimiento está pensado para reclamar cantidades de dinero que puedan demostrarse mediante documentos, como facturas, contratos, correos electrónicos o albaranes.
Qué es el procedimiento monitorio
El procedimiento monitorio es una vía judicial que permite reclamar el pago de una deuda cuando una persona o empresa debe una cantidad de dinero y no la abona voluntariamente.
Dicho de forma sencilla, permite acudir al juzgado para solicitar que el deudor pague la cantidad pendiente.
Una de sus principales características es que su tramitación inicial suele ser más ágil que la de otros procedimientos judiciales.
Cuándo puede utilizarse
Para poder reclamar una deuda mediante un procedimiento monitorio, esta debe cumplir una serie de requisitos.
La deuda debe ser:
- Dineraria, es decir, consistir en una cantidad de dinero.
- Líquida y determinada, de manera que pueda conocerse la cantidad exacta que se reclama.
- Vencida, porque el plazo de pago ya ha finalizado; exigible, lo que significa que el acreedor ya tiene derecho a reclamarla.
- Estar acreditada mediante algún tipo de documento.
Entre los documentos que pueden utilizarse para demostrar la existencia de la deuda se encuentran las facturas, los contratos, los albaranes, los correos electrónicos o cualquier otro documento que refleje la relación entre las partes y la cantidad pendiente.
Cómo funciona el procedimiento monitorio
El procedimiento comienza con la presentación de una petición ante el juzgado correspondiente.
En esta solicitud deben identificarse el acreedor y el deudor, explicar el origen de la deuda, indicar la cantidad reclamada y aportar los documentos que permitan justificarla.
Una vez revisada la petición, el juzgado requiere al deudor para que, dentro del plazo establecido, adopte una de estas decisiones:
- Pagar la cantidad reclamada.
- O presentar su oposición si considera que la deuda no existe, ya ha sido pagada o la cantidad solicitada no es correcta.
Qué ocurre si el deudor no paga ni responde
Si el deudor no paga y tampoco se opone dentro del plazo correspondiente, el acreedor puede solicitar que se inicie la ejecución.
Esto permite reclamar judicialmente el cobro de la deuda y, cuando proceda, solicitar el embargo de bienes, cuentas bancarias, salarios u otros derechos del deudor hasta cubrir la cantidad pendiente.
Por tanto, ignorar el requerimiento del juzgado no hace que la deuda desaparezca, sino que puede facilitar el inicio de la ejecución.
Qué ocurre si el deudor se opone
Si el deudor presenta oposición, deberá explicar los motivos por los que considera que no debe pagar total o parcialmente la cantidad reclamada.
En ese caso, el procedimiento monitorio puede transformarse en el procedimiento judicial que corresponda, dependiendo de la cuantía y de las circunstancias de la reclamación.
Será entonces cuando ambas partes puedan presentar sus argumentos y pruebas para que el juzgado tome una decisión.
Por qué puede ser una vía útil para reclamar una deuda
El procedimiento monitorio permite reclamar deudas documentadas sin necesidad de iniciar directamente un proceso judicial más complejo.
Además, el requerimiento enviado por el juzgado puede hacer que el deudor pague voluntariamente antes de que sea necesario continuar con otras actuaciones.
Si tienes una deuda pendiente de cobrar o no sabes si puedes utilizar el procedimiento monitorio, es recomendable analizar la documentación disponible y recibir asesoramiento jurídico especializado antes de iniciar la reclamación.















