Notas de prensa

Más de 400.000 personas afectadas por la Nueva Ley de Alquiler de Viviendas Vacacionales

26/07/2013

La Ley de Flexibilización y Fomento del Mercado del Alquiler está generando dudas sobre el futuro de muchos inmuebles vacacionales, una importante fuente de ingresos para miles de familias.

El alquiler de viviendas vacacionales a cargo de particulares se ha convertido en un balón de oxígeno para miles de familias españolas, para las que supone una importante fuente de ingresos, más aún en tiempos de crisis. Muchos particulares lanzan al mercado viviendas –básicamente segundas residencias- para su alquiler durante periodos vacacionales, como son la temporada estival o la Semana Santa. Según datos de la consultora turística Magma, el tamaño del sector de viviendas de uso turístico en España abarca unos 120.000 inmuebles, beneficiando de forma directa e indirecta a cerca de 436.000 personas y genera un impacto económico próximo a los 2.000 millones de euros.

Con la aprobación de esta ley, el Gobierno ha pretendido regular los alquileres turísticos con el fin de evitar situaciones de intrusismo o competencia desleal que pongan en peligro la calidad de los destinos vacacionales. Para los propietarios, la Ley de Flexibilización y Fomento del Mercado del Alquiler es un motivo de preocupación, ya que ven peligrar la fuente de ingresos que representan sus segundas residencias.

La nueva normativa excluye el arrendamiento de viviendas para uso turístico del ámbito de aplicación de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) y traspasa las competencias a las comunidades autónomas. La ley distingue entre arrendamiento de viviendas para uso turístico y arrendamiento de temporada, una diferenciación que no ha quedado clara para muchos agentes del sector. De hecho, el Colegio de Administradores de Fincas de Madrid ha llegado a pedir que se clarifiquen las consecuencias de la nueva legislación.

Según Asunción Castejón, Abogada de onLygal Internacional, “en ningún caso se está prohibiendo a los propietarios que alquilen sus viviendas a turistas. Lo que ocurre es que estos alquileres, que hasta ahora estaban amparados por la Ley de Arrendamientos Urbanos, a partir de ahora se regularán por la normativa sectorial específica de cada comunidad autónoma. En definitiva, serán las normativas locales las que determinen los requisitos de cada alquiler, lo que supone importantes distinciones con comunidades más restrictivas que otras en las que existe un cierto vacío legal”.

En el caso de que una comunidad no disponga de una normativa propia, se aplicará a los alojamientos turísticos ubicados en ella el régimen de los arrendamientos de temporada que se mantiene en la LAU. La situación actual es muy diversa: mientras que comunidades como Cataluña cuentan con una normativa local que exige al propietario la solicitud de una licencia para que pueda ofertar su vivienda y el cumplimiento de unos requisitos mínimos de calidad, otras comunidades como Madrid, Castilla-La Mancha o Castilla León carecen de legislación al respecto.