Notas de prensa

Las consultas a los servicios jurídicos por conflictos familiares aumentan durante el periodo estival

08/07/2013

Las cuestiones relacionadas con los términos económicos de la separación o la custodia de los hijos, principales motivos de las llamadas al Centro de Asistencia Jurídica de onLygal. La mediación entre ex cónyuges se impone poco a poco como vía de resolución de conflictos.

Durante las vacaciones de verano se produce un aumento significativo de las consultas procedentes de parejas interesadas en iniciar trámites de separación o divorcio. Igualmente, las cuestiones relacionadas con la interpretación de sentencias de separación o su incumplimiento, así como con la custodia de los hijos de la pareja son los principales motivos de las consultas recibidas por los abogados de onLygal .

Aunque la crisis económica y la dificultad que entraña mantener a dos familias con los mismos ingresos provocaron un descenso del número de disoluciones –de 155.000 en 2006 a 124.000 en 2011-, en 2012 volvió a producirse un repunte de esa cifra, que ascendió a 127.000.

Las consultas más habituales son aquellas referentes a la determinación de la cuantía o al impago de la pensión alimenticia, régimen de visitas, gastos extraordinarios de los menores y todas aquellas cuestiones relativas al domicilio familiar, en la mayoría de los casos atribuido al progenitor que obtiene la custodia de los menores, y quedando la hipoteca a cargo de ambas partes, tal y como se pactó con la entidad bancaria.

Respecto las consultas que reciben los profesionales jurídicos de onLygal se ha detectado un notable incremento de las relacionadas con la posibilidad de modificar las medidas acordadas en la sentencia de separación o divorcio, debido al empeoramiento de las circunstancias económicas de las partes implicadas en el proceso. De hecho, en 2012 se presentaron ante los tribunales españoles 33.154 procesos de modificación de medidas, un 21,9% más que el año anterior, tendencia confirmada según los datos publicados por el CGPJ el pasado 17 de junio que reflejan que solo en el primer trimestre del 2013 se han ya iniciado 9.332 procesos de este tipo.

Custodia compartida

El régimen de la custodia compartida por ambos cónyuges es todavía una opción minoritaria en los procesos de separación. En el 2011, por ejemplo, en solo uno de cada 10 casos de ruptura matrimonial la custodia de los hijos quedó compartida por el padre y la madre. En un 81,7% de las ocasiones la custodia se atribuyó a la madre.

El pasado mes de abril, el Tribunal Supremo emitió una sentencia en la que se pronunció respecto a la conveniencia que la custodia compartida de los menores sea la regla general a adoptar, siempre que no resulte perjudicial para el menor y desaconsejándola en el caso de relaciones conflictivas entre los excónyuges. En la propia sentencia se indica que para otorgar a ambos progenitores la custodia de los hijos se debe exigir una petición en ese sentido, por parte de al menos uno de los padres y que se tengan en cuenta factores como el cuidado diario de los menores antes de la separación, las aptitudes de los padres y el cumplimiento de sus deberes o los informes emitidos por el equipo técnico judicial.

En este sentido, la jurisprudencia de las Audiencias Provinciales también considera otros elementos como la ubicación de los domicilios de los padres, la disponibilidad de tiempo o la existencia de estructuras de apoyo en cada una de las familias.
El mutuo acuerdo, en alza.

La tendencia al alza es la de tramitar los proceso de separación y divorcio por mutuo acuerdo. Se trata de procesos que se inician tras haber alcanzado un pacto relativo a la guarda y custodia de los hijos, régimen de visitas, pensión alimenticia y uso del domicilio familiar, entre otros aspectos. En 2011, el 67% de las disoluciones matrimoniales registradas se solucionaron de manera consensuada entre los cónyuges.

En la consecución de este tipo de acuerdos desempeña un papel importante la mediación familiar, un proceso en el que un profesional independiente formado en resolución de conflictos ayuda a las partes a lograr un acuerdo satisfactorio para ambas. “En comparación con el proceso judicial, con la mediación de conflictos se reduce la duración y la incertidumbre y, más importante aún, el daño emocional que la situación de crisis familiar puede producir en los miembros de la pareja y en la relación de estos con los hijos”, señala Gemma Ortega, abogada y mediadora de onLygal Internacional. Entidad pionera en incluir en sus pólizas la posibilidad de recurrir a la mediación para parejas que hayan decidido poner fin a la vida en común.