Notas de prensa

Cementerio virtual: casi 3 millones de muertos al año en facebook

14/05/2014

La sociedad adopta las nuevas tecnologías con rapidez, pero la legislación no se adecúa con la misma agilidad. Así, actualmente falta regulación sobre nuestro legado digital, lo que provoca innumerables vacíos legales.

Los usuarios de internet y redes sociales crecen exponencialmente: en 2 años el número de usuarios de Facebook ha pasado de 900 a 1.231 millones. Las generaciones se hacen mayores y según los cálculos casi 3 millones de personas con perfiles abiertos en esta red social murieron en 2012. Así pues, varios cálculos predicen que deben existir alrededor de 30 millones de perfiles de personas fallecidas. Sin embargo, mientras la sociedad adopta las nuevas tecnologías con rapidez, la legislación no se adecúa con la misma agilidad, por lo que es necesario prevenir los posibles conflictos antes de que estos ocurran, actuar ante este vacío legal. Y es necesario prever el destino de todas aquellas acciones que tengan una repercusión digital. Las nuevas tecnologías han cambiado nuestras vidas ya que nos facilitan enormemente la comunicación y la generación y difusión del conocimiento. Son parte de la rutina diaria y no se es consciente del alcance que tiene la información que generamos y compartimos. Esto plantea serios conflictos. “La relevancia y el carácter personal de los datos que emitimos en nuestros mensajes de correo electrónico, comentarios en redes sociales, entradas en blogs, aplicaciones en las que compartimos fotografías familiares, junto con la posibilidad que sean objeto de prácticas ilícitas como la suplantación de nuestra identidad digital, hacen más que recomendable tomar medidas de prevención”, afirma Patricia Plaza, responsable del Centro de Asistencia Jurídica de onLygal.

BIENES Y DERECHOS DIGITALES

La legislación no contempla muchas de las situaciones que se dan hoy en día. A nivel personal somos propietarios de miles de imágenes que están disponibles en la red y sobre las que quizá se debería reflexionar cuál es su destino. En cambio en el ámbito profesional hay tareas que en caso de fallecimiento pueden quedar inacabadas y que sin que el cliente que efectuó el encargo disponga de acceso al trabajo realizado (por ejemplo una web realizada por un freelance) y que pueden derivar en conflictos para nuestros herederos.

Con el cloudcomputing, se adquieren y almacenan mayor número de bienes en el ciberespacio. El informe Cloud generation, advierte de que “existe un peligro muy real de que contenidos valiosos de cuentas en la nube se pierdan a la muerte de su propietario, ya sea porque sus cuentas no son conocidas o porque el acceso no es posible sin claves”. Debido a que existe una falta de regulación sucesoria específica, porque la legislación no contempla los bienes y derechos digitales, onLygal recomienda que cuando efectuemos nuestro testamento se incluya entre nuestras últimas voluntades el destino de nuestra herencia digital. Para empezar, el testador debe realizar un listado de su actividad digital y manifestar su voluntad sobre qué hacer con la misma tras su fallecimiento y designar a las personas que desea que cumplan su mandato. Por ejemplo, quién desea que elimine sus cuentas de correo, evitando posibles suplantaciones de identidad una vez fallecido u otros asuntos legales relacionados con el derecho a la intimidad o a la propia imagen.

Redes sociales y páginas web están tomando medidas ante la falta de legislación específica, como es el cierre del perfil o cuenta de correo aportando certificado de defunción y acreditando la relación con el fallecido, o gestionando la caducidad en el transcurso de un periodo de tiempo determinado sin su utilización.

El Seguro onLygal Abogado Personal ofrece un asesoramiento jurídico de prevención, para evitar situaciones conflictivas derivadas de la herencia digital. Porque con una sociedad cada vez más volcada en internet, conviene proteger adecuadamente el legado digital.