Kit legal del Mediador


La alta incidencia de imprevistos sanitarios, una oportunidad para los seguros de viaje

Cada vez son más los usuarios que viajan por placer o por negocios que destinan una pequeña parte del presupuesto a contratar un seguro que cubra las posibles complicaciones que puedan surgir en el desplazamiento, ya sea de menor trascendencia como pérdida de equipaje, retraso de vuelos u otros más complicados que podrían afectar a la economía tanto de la persona afectada como de la empresa a la que representa el viajero, en el caso de necesitar asistencia médica en el extranjero.

De hecho, entre las causas más comunes a la hora de hacer uso de un seguro, destacan aquellas relacionadas con los problemas de salud. Según un estudio de ERV, más de la mitad de viajeros –un 44%– han tenido que echar mano de sus seguros porque necesitan asistencia médica.

Del mismo modo, los problemas de salud son también el motivo más recurrente de la anulación de un viaje, en concreto por enfermedad del asegurado, a lo que le sigue la enfermedad de un familiar. Según el mismo informe, un 35% de reclamaciones son por la anulación de un viaje. La cancelación se convierte así en la segunda razón más común que lleva a los viajeros a utilizar el seguro.

Contratar un seguro que cubra este tipo de imprevistos resulta especialmente útil para viajes a países donde la infraestructura sanitaria no reúne las mejores condiciones para resolver problemas de salud complejos. Con el fácil acceso a información online, los viajeros de hoy están cada vez más informados, también en esta materia. Por eso, muchos se preocupan por conocer las características básicas del sistema sanitario en el país de destino, ya sea en un viaje personal o por negocios. En caso de que realmente se trate de un lugar poco recomendable para recibir asistencia médica, les puede ser de especial interés ampliar el seguro para que cubra la repatriación.

Otra de las principales ventajas de contratar un seguro que cubra posibles gastos sanitarios es el enorme ahorro que le supone al viajero directamente o a la empresa, en el caso que el viaje sea por negocios. Entre los países más caros en este sentido se encuentra Estados Unidos, donde una hospitalización de una quincena de días puede llegar a costar poco menos de 150.000 euros a falta de cobertura médica. Incluso un gasto más modesto como el transporte en ambulancia se puede remontar fácilmente a los miles de dólares. Con facturas así, el seguro resulta más que rentable para el viajero.

Es por ello que creemos firmemente que los seguros de viajes presentan una gran oportunidad de negocio para el sector, con un amplio mercado que crece a medida que los destinos se vuelven más exóticos y los clientes tienen más información a su alcance.