Hacer un testamento puede ser una tarea desafiante. Existen muchas dudas en torno al proceso, cuáles son los pasos y que testamento se debe hacer. Porque sí, un testamento es un documento oficial pero dinámico cuyo formato depende de las circunstancias de cada uno.
Lo que no varía de un formato a otro es la presencia del notario y los testigos que dan autenticidad al escrito.
Por otro lado, existe el temor de que, llegado un punto de nuestras vidas, no seamos capaces de tomar decisiones conscientes. El deterioro de las capacidades mentales y físicas hace que muchas personas decidan legar sus decisiones antes de llegar a ese momento de sus vidas. Para este tipo de situaciones existe el testamento vital que no se debe confundir con el testamento abierto notarial.
Para quitarte de dudas, en este artículo te explicaremos todas las diferencias entre uno y otro.
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¿Qué es el testamento abierto notarial?
El testamento abierto notarial es un documento por el cual el testador establece sus últimas voluntades. El testamento debe presentarse ante notario. Esta acción se podrá hacer de forma oral, en cuyo caso el notario hará de transcriptor, o de forma escrita como documento entregado por el interesado o el representante legal.
Pero ¿Por qué decimos que este testamento es abierto? Pues porque su contenido es público desde el primer momento en que se elabora. Así, en esta forma de expresión de últimas voluntades, tanto el notario como los testigos conocen el contenido del testamento.
Esta modalidad se contrapone al testamento cerrado, donde las últimas voluntades que se recogen en el escrito permanecen confidenciales hasta el fallecimiento del testador.
En consecuencia, la configuración de la herencia no se podrá saber hasta el momento de la defunción. Será ahí, cuando el notario abra el escrito y dé a conocer su contenido a los familiares interesados.
¿Cómo se hace un testamento abierto?
Por lo general, los testamentos abiertos se suelen presentar ante notario y aunque este no es un requisito obligatorio si es recomendable contar con uno. La presencia de un notario garantiza que el contenido es la voluntad del otorgante, además del cumplimiento de ciertos requisitos que nos pueden evitar problemas en un futuro.
Antiguamente, era necesaria la presencia de cinco testigos. Estos testigos debían ser mayores de edad y no ser parientes del testador. Actualmente, ya no es necesario cumplir con este requisito salvo si el testador es invidente, sordo o no está en condiciones de leer y firmar el testamento.
Para prestar testamento abierto ante notario, solo se necesita acudir a la notaría con un DNI y ser mayor de 14 años. Después, el notario redactará el testamento según las voluntades expresadas por el testador. A continuación, el notario entregará el escrito para que el testador lo lea o bien lo leerá en voz alta o utilizará cualquier medio alternativo para dar a conocer el contenido del escrito siguiendo las prescripciones del Código Civil. Por último, se procederá a la firma del documento y la notaría se encargará de inscribirlo en el Registro de Actos Última Voluntad.
Si el testador no pudiese firmar el testamento, lo hará por él el testigo que elija.
¿Qué es el testamento vital?
El testamento vital es un documento por el cual la persona establece qué tratamientos médicos quiere recibir una vez ya no pueda expresarse por sí misma. Es un procedimiento utilizado a menudo en casos de enfermedades terminales o degenerativas.
En este escrito se especifican los tratamientos que el titular está dispuesto a recibir y los que no. También se especifica si quiere donar sus órganos o cómo quiere que se lleve a cabo su sepelio, si quiere ser enterrado o incinerado. En el documento también se nombrará a un representante legal para tomar las decisiones encaminadas a ejecutar lo establecido en el testamento.
Cómo ves, el testamento vital difiere del testamento abierto en el ámbito de aplicación. Uno se refiere a los cuidados y tratamientos médicos y el otro tiene por objeto el reparto o gestión de los bienes materiales del fallecido entre los herederos designados.
Te dejamos más información sobre el testamento vital aquí
Cómo se hace un testamento vital
Para otorgar un testamento vital se necesita ser mayor de edad y poder expresarse de forma libre y sin coacciones. Al igual que ocurría con el testamento abierto, el testamento vital se debe presentar ante notario y ante la presencia de tres testigos, aunque en ciertas Comunidades Autónomas existen otros organismos designados por las mismas donde se puede llevar a cabo de forma gratuita sin acudir al notario. De esos tres testigos, al menos dos no pueden tener relación de parentesco ni económica con el testador.
Una vez elaborado, el documento debe ser leído y firmado por el testador y los testigos e inscrito en el Registro de Instrucciones Previas de la Comunidad Autónoma en donde nos encontremos.
A partir de ese momento, las instrucciones dadas en el testamento adquirirán fuerza legal y oficialidad. Sin embargo, el testamento vital se puede modificar de modo que se pueden elaborar más testamentos siguiendo el mismo proceso.
En conclusión
El testamento abierto notarial y el testamento vital tienen en común que ambos son documentos que recogen las voluntades del testador ante notario y testigos. Pero difieren en su ámbito de aplicación. Mientras que el testamento abierto hace referencia al reparto de bienes entre herederos, el testamento vital se centra en la decisión de qué tratamientos médicos recibe el testador y su voluntad en relación con qué hacer con el cuerpo una vez fallecido.
Por el resto, el testamento abierto notarial deberá inscribirse en el Registro de Actos de Última Voluntad de carácter estatal mientras que el testamento vital se inscribirá en el Registro de Instrucciones Previas de tu Comunidad Autónoma.
En cuanto al procedimiento, ambos testamentos se suelen realizar ante notario y ante la presencia de testigos que no tengan relación de parentesco ni económica con el testador.
En los testamentos abiertos, la presencia de testigos solo es obligatoria si el testador no está en condiciones de leer y firmar el escrito.
Como ves, otorgar testamento no es complicado cuando cuentas con las herramientas necesarias. En onLygal te prestamos el asesoramiento que necesitas para salir airoso de la situación y que tu futuro y el de tus seres queridos quede bien establecido.
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