A la hora de poner en alquiler un inmueble, la seguridad es fundamental. Por eso, es fundamental poner límites legales a la actividad tanto del inquilino como del arrendador. Uno de los puntos que suele causar más fricción es el de la privacidad del inquilino y el derecho del propietario a comprobar el estado de su propiedad.
Ya te hemos explicado las normas que debes observar a la hora de permitir o no visitas en tu piso de alquiler. Ahora te vamos a explicar lo que sucede en el caso de que tu inquilino decida cambiar la cerradura de tu casa. Qué derechos tienes como propietario y hasta dónde llega la ley. Porque en onLygal te asesoramos y brindamos protección jurídica en cualquier circunstancia. Nuestros seguros de protección a propietarios te cubrirán en cualquier circunstancia.
¿Cuándo es delito cambiar la cerradura?
En el caso de los inquilinos, no es delito cambiar la cerradura de la vivienda en alquiler, salvo que se haga tras la finalización del contrato de arrendamiento, o para apropiarse indebidamente de la vivienda. La Ley de Arrendamientos Urbanos protege en este caso al arrendatario ya que el cambio de la cerradura no supone una modificación drástica de la vivienda propiedad del propietario.
Existen obras que, por su carácter estructural, sí necesitan la aprobación del dueño, pero el cambio de la cerradura no es una de ellas. Es más, el inquilino puede estar en su perfecto derecho de cambiar la cerradura.
En cambio, el propietario no tiene derecho a cambiar la apertura de la puerta de la casa, Ni siquiera en caso de impago o inquiocupación. Algo que ya explicamos en este artículo. El propietario solo podrá cambiar la cerradura de la vivienda una vez haya expirado el contrato de arrendamiento.
Motivos por los que el inquilino puede querer cambiar la cerradura de la puerta
Las viviendas en alquiler suelen pasar por muchos inquilinos a lo largo de los años. Esto puede causar preocupaciones a los diferentes usuarios que vayan ocupando la vivienda. Algunas de las razones para cambiar la cerradura de un apartamento en alquiler son:
- Inseguridad: Una vivienda por la que hayan pasado múltiples huéspedes puede suponer un riesgo para la seguridad. Cambiar la cerradura puede suponer una salvaguarda para la inviolabilidad del domicilio. Por eso muchos inquilinos deciden cambiar las cerraduras de la propiedad.
- Pérdida de las llaves: En caso de perder las llaves de la casa, es importante cambiar la cerradura por razones de seguridad.
- Intentos de acceso: Si el inquilino ha sufrido un intento de robo o acceso no autorizado, cambiar una cerradura puede ser una solución ideal para reforzar la seguridad del hogar.
Límites del derecho del cambio de cerradura
Aunque el inquilino esté facultado legalmente para cambiar la cerradura, existen límites. La Ley de Arrendamientos Urbanos y la jurisprudencia establecen que el inquilino debe devolver la propiedad en las mismas condiciones en las que la dejó.
Por eso, aunque pueda cambiar la cerradura, debe restituirla a su estado original antes de entregar las llaves al casero.
¿Debe el inquilino darme una copia de las llaves?
Por ley, el inquilino no está obligado a dar copia de las llaves al casero. Ni siquiera en los casos en los que haya cambiado la cerradura. En cambio, sí puede llegar a un acuerdo para hacer entrega de una copia de las llaves. De esta forma, el casero podrá entrar en caso de emergencia. Pero este acuerdo no es obligatorio y nacerá siempre de la voluntad de las partes.
En el caso de que se elija esta última opción, es recomendable establecer un documento en el que se recoja en qué circunstancias puede entrar el casero.
¿Qué sucede si el inquilino cambia la cerradura y se va?
Al abandonar la vivienda, el inquilino debe devolver la cerradura a su estado original. Si no lo hace, el casero podrá descontar de la fianza el coste del cambio de cerradura a su estado original. Por otro lado, si el inquilino se va sin devolver las llaves, el casero no debe irrumpir en la casa por la fuerza.
Mientras el inquilino no devuelva las llaves, sigue siendo el arrendatario y, por tanto, cualquier intento de entrar en la casa sin consentimiento se podría entender como allanamiento de morada. Si te encuentras ante esta situación, deberás dar los siguientes pasos:
- Comunicar al inquilino mediante burofax la finalización del alquiler y recordarle la obligación de devolver las llaves.
- Si el primer paso no funciona, deberás interponer una demanda judicial y esperar a que el juez dicte sentencia para recuperar la posesión plena de tu vivienda.
Conclusión
Tu inquilino puede cambiar la cerradura de la vivienda sin necesidad de comunicártelo ni tampoco de devolverte las llaves. Así se desprende de la legislación española y de la jurisprudencia del país. El reemplazo de cerradura no supone el cambio de ningún elemento estructural de la vivienda y, por tanto, el inquilino puede acometerla. La única condición es que devuelva la cerradura a su estado original antes de abandonar la vivienda y devolver la llave.
Si tu inquilino ha abandonado la vivienda sin cambiar la cerradura o no te ha devuelto la llave, los servicios jurídicos de onLygal son la solución. Nuestro seguro de impago de alquiler te protegerá contra este tipo de situaciones para que puedas alquilar tu propiedad con total tranquilidad.
















