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¿Alargar un alquiler de temporada? Esto es lo que debes saber para hacerlo bien
Publicado en: 16 julio 25,
Modificado en: 18 julio 25
Tienes un apartamento en alquiler en la costa gallega y se lo alquilas a una pareja que viene a España 3 meses a teletrabajar. Al acercarse el final del contrato, te piden quedarse dos meses más. ¿Es posible prorrogar el contrato de alquiler de temporada sin complicarte legalmente? La respuesta es sí, pero con matices importantes.
En onLygal, nos especializamos en acompañar a los propietarios en todo el proceso de alquilar su propiedad, asegurando que cada paso dado se haga en firma, conforme a la ley y con total tranquilidad.
¿Qué es un contrato de alquiler de temporada?
El contrato de alquiler de temporada es un tipo de arrendamiento pensado para cubrir una necesidad puntual de vivienda durante un tiempo determinado, sin que exista intención de que el inquilino fije allí su residencia habitual.
Este contrato se regula por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), pero, a diferencia del alquiler de vivienda habitual, no está sujeto a una duración mínima de cinco años. Puede durar semanas o meses, según el motivo que lo justifique: un traslado temporal por trabajo, una estancia académica, una reforma en la vivienda habitual o unas vacaciones, entre otros.
¿Se puede prorrogar un contrato de alquiler de temporada?
Sí, es posible, pero con ciertas condiciones. La prórroga de un contrato de alquiler de temporada no es automática ni obligatoria como en los contratos de vivienda habitual. Para que se produzca, ambas partes deben estar de acuerdo y firmar un nuevo contrato que refleje las condiciones de la extensión.
Es importante destacar que, según la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), si un contrato de temporada se prorroga sin justificación de la temporalidad, podría considerarse un contrato de vivienda habitual, con las obligaciones y derechos que ello conlleva.
¿Qué riesgos existen al prorrogar un contrato de temporada?
Si la prórroga no está respaldada por una necesidad temporal del inquilino, el contrato podría ser considerado como un arrendamiento de vivienda habitual. Esto implicaría:
- Duración mínima obligatoria: El contrato se prorrogaría automáticamente hasta cinco años si el arrendador es persona física o siete si es persona jurídica, según el artículo 9 de la LAU.
- Limitaciones en la actualización de la renta: La renta solo podría actualizarse anualmente y con un límite del 3%, conforme a la Ley 12/2023, por el Derecho a la Vivienda.
- Mayor protección al inquilino: El arrendatario tendría más derechos, lo que podría dificultar la recuperación del inmueble por parte del propietario.
Por ello, es fundamental que la prórroga esté justificada y documentada adecuadamente.
¿Cómo evitar problemas al prorrogar un contrato de temporada?
Para evitar que un contrato de temporada se convierta en uno de vivienda habitual, es recomendable:
- Justificar la temporalidad: Documentar la necesidad temporal del inquilino, como una carta de la empresa o institución educativa que respalde la duración de la estancia.
- Firmar un nuevo contrato: En lugar de prorrogar el contrato original, redactar uno nuevo que refleje las condiciones actualizadas y la justificación de la temporalidad.
- Evitar empadronamientos: No permitir que el inquilino se empadrone en la vivienda, ya que esto podría ser interpretado como una intención de residencia habitual.
- Consultar con profesionales: Asesorarse con expertos en la materia para garantizar que todos los aspectos legales estén cubiertos.
En onLygal, te ofrecemos una guía básica sobre qué aspectos debes tener en cuenta a la hora de redactar un contrato de arrendamiento de temporada para evitar conflictos posteriores con el inquilino.
¿Qué diferencia hay entre prórroga y renovación?
Es esencial no confundir la prórroga con la renovación del contrato de alquiler. Repasamos los conceptos para que queden más claros:
- Prórroga: Implica la continuación del contrato bajo los mismos términos y condiciones del acuerdo original. No se requiere un nuevo contrato; simplemente se extiende el periodo de vigencia del contrato existente.
- Renovación: En este caso, se crea un nuevo contrato, que puede incluir cambios en las condiciones previas, como el alquiler, la duración, o cualquier otra modificación de cláusula. La renovación puede ser unilateral o por acuerdo mutuo.
Conclusión
Prorrogar un contrato de alquiler de temporada es posible, pero requiere atención y cuidado para evitar que se transforme en un contrato de vivienda habitual, con las implicaciones legales que ello conlleva. La clave está en justificar adecuadamente la temporalidad y formalizar un nuevo contrato que refleje las condiciones acordadas.
Además, si decides ampliar tu contrato de alquiler de temporada, no olvides contratar un seguro de impago de alquiler. Esta medida te proporcionará una capa adicional de seguridad y tranquilidad, protegiéndote ante posibles incumplimientos por parte del inquilino. En onLygal, te ofrecemos opciones adaptadas a tus necesidades para que alquiles con total confianza, en las que te acompañamos desde el primer momento y nos encargamos de la revisión de contratos para que no haya ningún problema con tu propiedad.
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