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Aspectos esenciales en un modelo de contrato de alquiler

Publicado en: 22 noviembre 17,

Modificado en: 07 noviembre 24

Seguro de Impago de Alquiler
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El alquiler es una de las fórmulas más habituales de acceder a una vivienda, pero dada la particular relación que surge entre el inquilino de la casa y el propietario de la misma, es conveniente que todo quede bien claro y en caso de usar un modelo de contrato de alquiler, asegurarte que otorgue seguridad a ambas partes.

Este tipo de contratos están regulados en la Ley de Arrendamientos Urbanos. Aunque se da cierta libertad a las partes a la hora de regular la relación de arrendamiento, lo cierto es que hay datos esenciales que nunca pueden faltar.

Pero antes de entrar de lleno en ellos conviene matizar que la mejor forma de evitar problemas y garantizar que la relación entre arrendador y arrendatario sea positiva es negociar bien todas las condiciones del contrato. Es mejor dialogar al principio sobre todos los detalles que se consideran importantes a que puedan surgir conflictos después.

Datos que no pueden faltar en un modelo de contrato de alquiler

Lo primero que debe constar en un contrato de este tipo es la identificación de las partes: nombre, apellidos, DNI o NIE y domicilio a efecto de notificaciones.

En segundo lugar hay que establecer el objeto del arrendamiento, indicando claramente la vivienda que se alquila. Para ello habrá que indicar la dirección de la misma y es aconsejable además añadir la referencia catastral.

En cuanto a la duración del contrato, si no se indica nada se entenderá que es un plazo de un año renovable a tres años. Es recomendable que sea un aspecto que no falte. Aquí pueden surgir discrepancias, especialmente si el propietario intenta “obligar” al inquilino a que se alquile por un período mínimo, puede a la otra parte no le interese. En este caso conviene tener claro que el inquilino puede resolver el contrato antes de tiempo, lo que sí se puede hacer es fijar una indemnización para el caso de que el arrendatario decida marcharse antes del tiempo pactado.

El siguiente dato esencial es la renta. Se debe indicar claramente la cuantía mensual o anual que se pagará y la forma de llevar a cabo ese pago. También se puede regular el pago de los gastos bancarios en caso de que el recibo del alquiler sea devuelto.

Es recomendable que se especifique claramente qué conceptos incluye el pago de la renta: gastos de comunidad, IBI, etc. Si no se indica nada, dichos gastos no se pueden añadir a la renta que paga el inquilino y deberá abonarlos el propietario.

Lo normal es que la renta se vaya actualizando con el paso del tiempo, así que habrá que indicar la forma en que se llevará a cabo dicha actualización, si bien es cierto que se puede pactar un índice de revisión no se puede pactar cualquier tipo de revisión.

Cláusulas adicionales

Junto a estos datos esenciales, en un modelo de contrato de alquiler también se pueden añadir otro tipo de cláusulas que ayudarán a que cada parte comprenda mejor sus derechos y obligaciones.

Por ejemplo, si se permite o no el subarriendo de la vivienda, la forma de sufragar los gastos realizados en obras y labores de conservación de la casa, el pago de los suministros de la vivienda e incluso las causas que pueden dar lugar a la resolución del contrato.

Un contrato bien redactado es la mejor manera de que la relación entre propietario e inquilino discurra sin problemas, así que lo más recomendable en estos casos es dejar su elaboración en manos de especialistas en la materia.

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